La Denominación de Origen Vinos de Madrid está amparada por su Consejo Regulador, que celebra 35 años de historia. Desde 1989, esta institución ha trabajado para consolidar la identidad de los viñedos madrileños, elevando su calidad y reconocimiento.
El nuevo vino de Madrid arranca en 1984 con el reconocimiento de la Denominación Específica Vinos de Madrid, aprobada por el Ministerio de Agricultura en marzo de 1986 y reconocida oficialmente como Denominación de Origen en noviembre de 1990. Un campo antes discreto que hoy brilla con denominación propia gracias al esfuerzo de bodegas y viticultores.
El campo vitivinícola de Madrid se divide en cuatro subzonas —Arganda, San Martín de Valdeiglesias, El Molar y Navalcarnero—, de las que Arganda es la más extensa.
Los vinos de la D.O. Vinos de Madrid se elaboran con uvas como la Malvar, el Albillo Real, la Garnacha y el Tempranillo, que reflejan el carácter único de esta tierra. En la subzona de Arganda, las variedades son el Tinto Fino y la Malvar.
Fotografía: TurisOnRoad