Montilla-Morilés figura entre las denominaciones de origen más antiguas de España. El Estatuto de la Viña y el Vino reconoció y amparó legalmente los nombres de Montilla y de Moriles en 1932, un primer paso al que siguió, en 1945, la creación de la Denominación de Origen.
La denominación se extiende por diecisiete municipios del sur de Córdoba, delimitados por el Guadalquivir, la Subbética, el Genil y el Guadajoz; siete quedan incluidos íntegramente y otros diez solo en parte. En su interior sobresalen las subzonas de Calidad «Superior» —las albarizas de la Sierra de Montilla y los Moriles Altos—, donde un clima seco y caluroso y unos suelos ricos en carbonato cálcico brindan a la Pedro Ximénez las condiciones perfectas.
La Pedro Ximénez o PX es una uva blanca de piel fina, pulpa jugosa y gran riqueza en azúcares, sensible a la humedad y perfectamente adaptada a Montilla-Moriles, donde supera el 95 % del viñedo cordobés. Es la principal de las diez variedades autorizadas por la Denominación —todas blancas, algunas nacionales y otras de origen foráneo— y la que realmente aporta identidad y diferencia a estos vinos.
Fotografía: TurisOnRoad