La Denominación de Origen León fue concedida el 27 de julio de 2007. Su origen se remonta a 1985, cuando un grupo de cooperativas y bodegas pertenecientes a la zona Valdevimbre – Los Oteros – Cea iniciaron los primeros pasos para formar una asociación profesional de viticultores, elaboradores y embotelladores, con el objetivo fundamental de lograr la Denominación de Origen para sus vinos.
Las primeras noticias documentales de la región se remontan al siglo X, cuando molinos y viñedos sostenían la economía del territorio. La zona sur de León, atravesada por la Vía de la Plata y el Camino de Santiago, llegó a abastecer de vino a prácticamente todo el norte peninsular. Su seña de identidad son las bodegas-cuevas rupestres excavadas en la tierra arcillosa, cuyo microclima permitió elaborar el afamado vino de aguja, y el cultivo ancestral de la variedad Prieto Picudo. La Denominación de Origen se concedió el 27 de julio de 2007 y cambió su nombre de «Tierra de León» a «León» el 2 de abril de 2019.
La zona de producción de la DO León comprende los términos municipales que, mediante un estudio previo, se han considerado aptos para el cultivo de uva, repartidos entre las provincias de León y Valladolid. El territorio está atravesado por dos grandes rutas históricas, la Vía de la Plata y el Camino de Santiago, y la denominación tiene su origen en la zona Valdevimbre – Los Oteros – Cea.
La variedad principal es la Prieto Picudo, variedad tinta por excelencia con el 69% de la superficie de viñedo, resistente a la sequía y responsable del afamado rosado de aguja elaborado con la técnica ancestral del "madreo", además de tintos jóvenes y de roble de excelsa calidad. Completan las variedades principales el Verdejo (6%), la Mencía (4%), el Albarín Blanco (3%), el Godello (menos del 1%) y el Negro Saurí, uva local que da vinos frescos, especiados y con carácter. Como complementarias en tintos y rosados se emplean el Tempranillo (17%) y la Garnacha Tinta (menos del 1%).
Fotografía: TurisOnRoad