El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Vinos de Lanzarote obtiene la denominación el 14 de diciembre de 1993, con el objetivo de certificar el origen y garantizar la calidad de los vinos que se producen en la isla. Sus vinos se caracterizan por un marcado sabor volcánico-mineral, perfectamente equilibrado con la acidez relativamente alta que presentan.
El cultivo de la vid en Lanzarote está ligado a las erupciones volcánicas que cubrieron el suelo con una capa de lapilli de espesor importante, especialmente las que tuvieron lugar entre los años 1730 y 1736, en las zonas cercanas a los conos de emisión.
La Denominación ocupa toda la isla, aunque el viñedo se concentra en los terrenos cubiertos por una gruesa capa de lapilli, en torno a los conos de emisión de las erupciones de 1730-1736. Se distinguen cuatro zonas vitícolas principales: La Geria, entre Yaiza y Tías; Masdache, entre Tías y San Bartolomé; Tinajo; y Ye-Lajares, en el municipio de Haría. El método de cultivo alcanza su máxima expresión en el paisaje de La Geria.
Existe una gran diversidad de variedades viníferas, con predominio de las blancas. Las variedades con las que se elaboran los vinos de Lanzarote son: Malvasía Volcánica, Listán Blanco, Moscatel, Diego, Burra Blanca, Breval, Pedro Ximénez, Listán Negra y Negramoll.
Fotografía: TurisOnRoad