La Denominación de Origen Catalunya acoge la gran mayoría de municipios catalanes productores de vino en los que el viñedo se ha cultivado tradicionalmente, hasta convertirse en un elemento característico e inherente a sus paisajes y a su cultura. Por ese motivo cuenta con un amplio abanico de variedades de uva autorizadas, para que viticultores y bodegas puedan elaborar sus vinos con flexibilidad, creatividad y libertad, en un marco con más posibilidades de «coupage».
La tradición vitivinícola en Catalunya es más antigua que su propia historia, y el vino es un elemento indispensable de la cultura catalana y mediterránea. Fenicios y romanos introdujeron el cultivo de la viña y, desde entonces, el vino forma parte de la vida diaria, la dieta, la cultura y los momentos de celebración.
La Denominación de Origen Catalunya se extiende por el noreste de la Península Ibérica, entre el mar Mediterráneo y los Pirineos. Acoge 36.982 hectáreas de superficie vitivinícola repartidas entre 426 términos municipales de Catalunya.
La Denominación de Origen Catalunya cuenta con 38 variedades de uva autorizadas, autóctonas e internacionales.
- Uva blanca
Albariño, Chardonnay, Chenin, Garnacha blanca, Gewürztraminer, Macabeo, Malvasía, Malvasía de Sitges, Moscatel de Alejandría, Moscatel de Frontignan, Parellada, Pedro Ximénez, Picapoll blanco, Riesling, Sauvignon Blanc, Sumoll blanc, Viognier, Vinyater y Xarel·lo.
- Uva tinta
Cabernet Franc, Cabernet Sauvignon, Cariñena (Samsó), Garnacha tinta, Garnacha peluda, Garnacha roja (garnacha gris), Garnacha tintorera, Mandó, Marselan, Merlot, Monastrell, Petit Verdot, Picapoll negre, Pinot noir, Sumoll, Syrah, Trepat, Tempranillo (Ull de Llebre) y Xarel·lo rosada.
Logo y fotografía: D.O Catalunya