D.O.P. Cariñena, «el vino que nace de las piedras»: más de dos mil años cultivando este paisaje. La vid crece aquí entre piedra, viento y estaciones marcadas, acompañada por el trabajo continuado de quienes han aprendido a seguir su ritmo, y cada viña guarda la memoria de muchas vendimias y de una forma de cultivar que sigue viva.
La historia del vino en la D.O.P. Cariñena está ligada a este territorio desde la Antigüedad. La antigua villa romana de Carae, actual Cariñena, dejó constancia de una actividad vitivinícola integrada en la vida económica y social del lugar. A lo largo de los siglos, el vino ha acompañado la evolución de esta tierra y de su entorno, y ese tiempo prolongado sigue presente en la forma de entender y trabajar el territorio.
La D.O.P. Cariñena se extiende por el valle medio del Ebro, en la provincia de Zaragoza, y reúne 16 municipios en un paisaje de viñedo situado entre los 400 y los 800 metros de altitud.
El valle medio del Ebro reúne laderas, terrazas pedregosas, suelos diversos y un clima que acompaña cada fase de la vid. Los municipios que forman la D.O.P. comparten una misma cultura vitivinícola, pero expresan el territorio de manera diversa según su altitud, orientación y paisaje. El viñedo conecta cada localidad con una historia común, y el territorio se reconoce en la viña y se saborea en el vino.
La D.O.P. Cariñena trabaja con variedades autorizadas adaptadas al valle medio del Ebro y a la diversidad de sus suelos: unas forman parte de la historia vitícola del territorio y otras se han incorporado con el tiempo, ampliando el abanico de estilos. Entre las tintas destacan la Garnacha tinta, la más extendida y reconocible, que aporta fruta expresiva y frescura, y la Cariñena, variedad histórica que da nombre a la denominación y suma estructura y profundidad. A ellas se unen dos recuperaciones del viñedo histórico, Juan Ibáñez —de perfil ligero y fresco— y Vidadillo, que aporta color y acidez, junto a Tempranillo, Syrah, Cabernet Sauvignon, Merlot y Monastrell, que amplían la diversidad estilística en los ensamblajes.
La D.O.P. Cariñena autoriza ocho variedades blancas: Chardonnay, Garnacha Blanca, Macabeo, Moscatel de Alejandría, Parellada, Verdejo, Cariñena Blanca y Sauvignon Blanc.
Fotografía: TurisOnRoad