En el centro de la isla, rodeada de pueblos con encanto y un entorno rural de gran belleza, la Denominación de Origen Binissalem invita a vivir una experiencia auténtica a través de la cultura del vino.
Recorrer la comarca de la DO Binissalem permite conocer algunas de las bodegas más emblemáticas de Mallorca, pasear entre viñedos, descubrir variedades autóctonas y disfrutar de catas donde el paisaje, la gastronomía y el vino se fusionan en una experiencia inolvidable.
Cada estación ofrece una forma diferente de vivir el territorio. En primavera y verano, los viñedos muestran todo su esplendor; durante la vendimia, el visitante puede sentir la intensidad de una de las épocas más importantes del año para las bodegas; y en otoño, los colores del paisaje convierten la comarca en un escenario perfecto para el enoturismo.
La experiencia se completa con una oferta gastronómica basada en productos locales y cocina mediterránea, donde los vinos de la DO Binissalem encuentran su mejor expresión. Restaurantes, mercados, alojamientos rurales y bodegas abren sus puertas para mostrar la esencia de una Mallorca auténtica, tranquila y llena de sabor.
La DO Binissalem es la primera denominación de origen reconocida de Mallorca. Su territorio conserva una tradición vinícola con más de dos mil años de historia.
La DO se sitúa en el centro de la isla de Mallorca y se extiende por una comarca privilegiada donde el clima mediterráneo, la influencia de la Serra de Tramuntana y unos suelos singulares dan lugar a vinos con una personalidad única.
Municipios que conforman la denominación: Binissalem, Consell, Santa Maria del Camí, Santa Eugènia y Sencelles.
Variedades autóctonas presentes en la denominación: Manto Negro, Callet, Gargollassa, Escursac, Moll (Prensal Blanc) y Giró Ros.
Logo y Fotografía: CRDO Binissalem. M. Torres