Cerveza española

Cerveza española

“Ir de cañas” es uno de los hábitos sociales más compartidos del país. Pero detrás de ese vaso de cerveza de barril hay historia, geografía y hasta técnica. Según los datos recopilados por Cerveceros de España, estas son algunas curiosidades que conviene conocer antes de pedir la próxima.

Para empezar, la cerveza más antigua de Europa se encontró en España, en la Cova de Can Sadurní, en Begues (Barcelona), y data de entre el 5.500 y el 4.000 a.C.

LOS SECRETOS DE UNA BUENA CAÑA
El chorro de agua fría. Si ves que el camarero rocía el vaso con agua fría antes de servir, es buena señal.

Es el “mojacopas”, un gesto que quita la electricidad estática del cristal, lo pone a la temperatura adecuada y ayuda a que la espuma quede perfecta.

Una tapa de espuma. La espuma tiene su función: sella la cerveza para que no pierda el gas, la mantiene fría durante más tiempo y guarda los aromas del lúpulo.

La huella en el cristal. Cuando, al beber, la espuma va dejando anillos en el vaso, estás viendo el “encaje de Bruselas”: la prueba de que la caña está bien tirada y el vaso bien lavado.

Lo que suena también se saborea. El profesor Charles Spence, de la Universidad de Oxford, ha comprobado que la música muy alta nos hace percibir menos el dulzor y el amargor. Los sonidos agudos resaltan las notas dulces, y los graves, las amargas.

Brindar tiene su porqué. El cerebro disfruta más cuando participan todos los sentidos. Con el “chinchín”, el oído, el único que faltaba, se suma a la experiencia.

¿POR QUÉ SE LLAMA “CAÑA”?
“Caña” era el nombre que se daba en el siglo XIX al tubo por el que la cerveza subía de la bodega al grifo. La RAE lo recoge también para el vaso alto y estrecho en que se sirve, que recuerda al tallo de una caña.

LA CAÑA CAMBIA SEGÚN DÓNDE LA PIDAS
Siempre se sirve de grifo, pero el tamaño depende del clima y de las costumbres de cada zona. En el centro y el sur es de 200 ml, para que se beba antes de que se caliente. En el norte suele llegar a 350 ml, y en Castilla y León se queda en 120 ml.

¿CÓMO PEDIR UNA CERVEZA EN CADA REGIÓN DE ESPAÑA?
En el País Vasco manda el zurito, de entre 100 y 150 ml: el compañero ideal de los pintxos, siempre frío y con el gas justo. Si prefieres alargar la charla, pide un cañón, de unos 300 ml, que también se pide en Navarra. En Castilla y León, La Rioja y Asturias lo equivalente al zurito es el corto, y en León llega siempre con una generosa tapa gratuita. En Zaragoza lo llaman penalti, porque se bebe “de un disparo”.

En el Centro y Sur, el tamaño se piensa para que la cerveza no se caliente en el vaso. En Madrid triunfa el doble, unos 350 ml de grifo en vaso alto y ancho, tirado en dos tiempos y coronado con dos dedos de crema. Ojo: fuera de Madrid pueden entenderlo de otra forma. En botella, los clásicos en toda España son el tercio (333 ml) y el quinto o botellín (200 ml). En algunos pueblos de Castilla y Andalucía al quinto lo llaman “botijo” y al tercio “gorda” o “ceporra”.

En fiestas y conciertos, lo típico es el katxi en el norte y el mini en Madrid. Que el nombre no te engañe: los dos son vasos grandes pensados para compartir con amigos.

ZITOTURISMO: VIAJAR CON LA CERVEZA COMO DESTINO
El zitoturismo es una nueva palabra para una forma de viajar que ya existe en España, pero que el gran público aún conoce poco: visitar centros de elaboración y museos, recorrer cervecerías, hacer catas y maridajes, ir a festivales o seguir rutas que unen cerveza, gastronomía y territorio. El término viene de zythos, como se llamaba a la cerveza en la Antigua Grecia.

España tiene más de 250 centros de elaboración y es el segundo productor de cerveza de la Unión Europea, por detrás de Alemania. La cerveza está asociada a más de 5.200 millones de euros de gasto turístico, y alrededor del 30% de la que se consume en el país la toman turistas. Además, más del 90% de sus materias primas, como la cebada maltera y el lúpulo, proceden del campo español. El zitoturismo no consiste solo en beber cerveza, sino en viajar para descubrir todo lo que hay detrás de ella.

Fuente y Fotografías: Comunicación- Cerveceros de España.