Cereza del Jerte
En las comarcas del norte de Cáceres, el cerezo marca el paisaje y el calendario. La Denominación de Origen Protegida Cereza del Jerte abarca todo el Valle del Jerte, nueve municipios de La Vera y seis del Valle del Ambroz, territorios que comparten unas condiciones de suelo y clima especialmente favorables para este cultivo.
Bajo el sello se amparan dos productos. Por un lado, las cerezas con rabo, de las variedades Burlat, Navalinda, Van y Lapins. Por otro, las Picotas, que son las que han dado fama al valle: cerezas que al alcanzar su punto de maduración se desprenden solas del pedúnculo, y que corresponden a variedades tradicionales como Ambrunés, Pico Limón Negro, Pico Negro y Pico Colorado.
Toda la recolección se hace a mano, lo que permite coger cada pieza justo en su momento óptimo, y tanto el envasado como la expedición pasan por las empresas inscritas en el Consejo Regulador, de modo que el producto está controlado desde el árbol hasta el punto de venta.
¿Cuándo probarlas? Su gran particularidad es que apenas duran. La campaña de la cereza suele arrancar entre mediados y finales de abril y termina a finales de julio o primeros de agosto, siempre a expensas de la climatología. La de la Picota es todavía más breve: empieza hacia mediados de junio y se prolonga alrededor de un mes. Por eso, probarlas en el propio valle es una experiencia que solo está al alcance en una época muy concreta del año.
Catas, visitas y rutas para saborear el territorio de primera mano.